Qué piensa el budismo de...
Del vegetarianismo.
Del vegetarianismo.
Hay varios tipos de vegetarianismos: existe el vegetarianismo ritual como el que practican en el Hinduismo y se basa en la idea de que algunos animales son encarnaciones de dioses y por eso hay que respetar la vida de, por ejemplo, las vacas. Existe también la práctica de vegetarianismo en el Jainismo en el cual se piensa que interferir con la vida de cualquier ser vivo de ninguna forma para no crear mal karma (incluso organismos como las bacterias en el agua, que es por eso que no la hierven en el Jainismo ortodoxo) o existe el vegetarianismo por salud que implica no comer carne por mantener saludable al cuerpo.
Los budistas, por el otro lado, cuando son vegetarianos lo hacen por congruencia al primer precepto ético que enseño el Buda: “no dañar la vida de otros seres” o dicho de forma positiva “con acciones de amor y bondad existo”.
La industria de la carne es posiblemente una de las industrias que generan más sufrimiento en el mundo. Cientos de millones de animales son sacrificados cada semana para el consumo humano. Esta producción depende de la demanda que individuos hagan; si menos personas comieran carne menos demanda existiría y, menos animales se sacrificarían.
El Buda no era vegetariano, sin embargo no comía carne que hubiera sido sacrificada para su consumo de forma directa o indirecta.
¿Qué haría el Buda en esta época moderna si viera la forma despersonalizada con la que se produce la carne? Que ya no depende de una demanda directa sino que, dispuesta a satisfacer los hábitos carnívoros de poblaciones enteras, simplemente sacrifica animales de forma industrial.
¿Realmente el buda sabiendo el efecto de sus acciones podría ir a, digamos Wall Mart y poner en su carrito de compras chuletas de cerdo, pollo congelado, o alguna sopa de mariscos?
Por el otro lado podríamos imaginar a algún discípulo histórico del Buda inconsciente de la manera en que repercute ordenar, digamos, una hamburguesa en la cadena de restaurantes McDonald’s en la producción masiva de sus productos y del sufrimiento a los animales (Sin hablar del efecto en el medio ambiente y las jornadas de trabajo que impone a sus empleados).
Los budistas contemporáneos tenemos que hacer nuestras propias decisiones y preguntarnos cuál es la forma más congruente de aplicar el principio de la no violencia y el precepto de no dañar seres vivos. El vegetarianismo es una cuestión viva para cualquiera que trata de practicar la meditación y el budismo y la excusa de que el Dalai Lama no es vegetariano ya no es suficiente porque el ya es vegetariano.
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